Estas mujeres extraordinarias están luchando contra ISIS. Es hora de que sepais quienes son

Hay un grupo de 7500 soldados/as que llevan luchando en una peligrosísima guerra desde hace dos años. Luchan a pesar de las amenazas diarias de heridas y muerte. Luchan con armas que son más grandes y pesadas que las del enemigo implacable en contra.Y todavía siguen luchando.

Ellas son YPJ (pronunciado Yu-Pa-Ju) o Unidad de protección de mujeres, una facción militar kurda en Siria completamente de mujeres, completamente voluntaria que se formó en 2012 para defender al pueblo kurdo contra los ataques mortales liderados por el presidente sirio Bashar al-Assad, el frente al-Nusra Front (un afiliado de Al-Qaeda), y el ISIS.

En un artículo reciende de la BBC, YPJ y su unidad homóloga masculina YPG, eran considerados de “éxito extraordinario” en la batalla para aplastar a la creciente fuerza militante del ISIS, a pesar de los limitados medios. El Washington Post también ha resaltado la importancia e impacto de YPJ, sugiriendo que estas fuerzas podían ser un aliado efectivo para Occidente. Tanto el YPJ como el YPG también se han acreditado de ayudar a EEUU para ayudar a evacuar a miles de refugiados de Yazidi atrapados en Mount Sinjar después de que el ISIS invadiera sus ciudades.

La fotógrafa Erin Trieb estuvo una semana documentando las integrantes del YPJ en diferentes puntos militares del noreste de Siria y a lo largo de la frontera siria-kurda. Nos recordó un incidente que ocurrió durante su tiempo allí: Una mañana, escuché dos fuertes explosiones, una seguida de la otra. Le pregunté a mi traductor, Rama, lo que era y me dijo, Eso es sólo el YPJ e ISIS diciendo buenos días el uno al otro.’

Así que, ¿quiénes son estas mujeres que se enfrentan a algunos de los grupos más notorios y letales del mundo y por qué tan pocos en Occidente han oído hablar de ellas? Preguntamos a Trieb por compartir con nosotros su experiencia (y fotografía) del YPJ y las palabras desgarradoras que estas mujeres combatientes querían que el resto del mundo escuchase.

Evin Ahmed, 26.Forografiada en el puesto de control de la base de YPJ, en las afueras de Rabia, el 7 de Agosto de 2014.

“Tenemos que liberarnos del gobierno sirio”, dice, Evin Ahmed, 26, (arriba en la foto). Continua, “Tenemos que controlar el área nosotras mismas sin tener que depender de ellos. No pueden protegernos del ISIS, nostras tenemos que protegernos y defender al resto… no importa la raza o religion que sean”.

Ahmed, como otras del YPJ, es ferozmente leal a sus compañeras. Insite, “Amo ser una soldada del YPJ, amo a las otras soldadas, somos más que hermanas. Esta es mi única vida. No puede imaginar vivir de otra manera”.

El sentimiento, dice Trieb, es conpartido por todas las integrantes del YPJ, que viven bajo un código de honestidad, moral y justicia. “Su lema es ‘Haval’ o ‘amistad’,” explica Trieb, “y es de suma importancia para ellas. Se tratan las unas a las otras (y me han tratado a mí) con un sentimiento de solidaridad y hermandad. Se dirigen las unas a las otras como Haval, y cuando hablaban conmigo, me llamaban ‘Haval Erin’. Esto impone un constante sentido de pertenencia y apoyo.”

Las mujeres tienen en rango de edad desde 18 a 40, aunque hay algunas más jóvenes como Hevedar Mohammed, 12, (foto de abajo). Las integrantes de edad menor que 18 no tienen permiso de luchar, aunque hacen un tipo de entrenamiento físico y participan en el grupo a través de la realización de tareas de ‘hogar’. evedar, como muchas del YPJ, tuvo la inspiración de unirse debido a la reputación del grupo por su desarrollo en mujeres fuertes e independientes y por sus valores positivos en la comunidad.

Soldada YPJ soldier, Hevedar Mohammed, 12. Fotografiada en la base de entrenamiento de YPJ cerca de Derek City, Syria, 20 de Agosto de 2014.

“En casa,” dice Hevedar, “vi a todas mis amigas que iban a unirse al YPJ. Mis amigas me decían que [el YPJ] era asombroso y que debía unirme. Un día, fui a casa y le dije a mi madre que quería unirme. Primero ella me dijo que no, que era demasiado pequeña. Le pregunté otra vez y finalmente me dijo que podía ir. Mi padre me dijo que estaba muy orgulloso de mí.”

Varias de las mujeres, como la general Zelal, 33, (foto de abajo), una de las líderes del YPJ, expandía la idea de la independencia que el grupo brinda a las mujeres de la región: “No quiero casarme ni tener hijos ni estar en casa todo el día. Quiero ser libre. Si no pudiese ser una YPJ creo que mi espíritu moriría. Ser una soldada del YPJ significa ser libre -esto es lo que realmente significa ser libre.”

“Hay un sentimiento entre las mujeres,” dice Trieb, “que el YPJ es en sí un movimiento feminista, incluso si no es su misión principal. Quieren ‘igualdad’ entre la mujer y el hombre, y en parte por lo que se unieron era para desarrollar y avanzar en las percepciones sobre la mujer en su cultura -pueden ser fuertes y líderes.”

General Zelal, 33. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Sa-el Morad, 20, (foto de abajo), compartió con Trieb que se alistó para provar que “podemos hacer las mismas cosas que los hombres; que las mujeres pueden hacerlo todo; que no hay nada imposible para nosotras. Cuando estaba en casa,”, recalcaba, “todos los hombres tan solo pensaban que las mujeres sólo limpian la casa y no salen fuera. Pero cuando me uní al YPJ todo cambió. Les demostré que puedo llevar un arma, que puedo luchar en los enfrentamientos, que puedo hacer todo lo que ellos creían que era imposible hacer para una mujer. Ahora, los hombres de casa han cambiado su opinión sobre mí y el resto de las mujeres. Ahora ven que somos sus iguales, que tenemos las mismas habilidades, y a veces más que ellos. Entienden que somos fuertes y que podemos hacer todo lo que ellos pueden hacer.”

De acuerdo con Trieb, las mujeres son de hecho consideradas igual de fuertes, disciplinadas y comprometidas que sus homólogos masculinos. Ellas soportan muchos meses y niveles de entrenamiento riguroso en maniobras armadas y tácticas antes de que se les permita luchar. Además son totalmente célebres por toda la comunidad, lo que Trieb resalta como algo inesperado en una parte del mundo en la que las mujeres son en la mayoría de los casos consideradas inferiores a los hombres.

Para algunos en la region, son vistas como una amenaza más potencial para el ISIS que los soldados hombres. Como recalca Trieb, “Lo que se dice entre muchos kurdos sirios es que el ISIS está más aterrorizado de que le mate una mujer porque si lo hacen, entonces no van al cielo.”

Sa-el Morad, 20. Fotografiada en la base de entrenamiento de YPJ cerca de Derek City, Siria, Aug. 20, 2014.

Zevin Botan, 20. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ en las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Hay, a pesar de la dureza del YPJ, otro lado inesperado del grupo que Trieb no cubrió. “Aunque durante el entrenamiento o en una misión son muy serias”, dice, “en su tiempo libre siempre están bromeando. Las más jóvenes se parecían mucho a adolescentes americanas y mi tiempo con ellas en el puesto de entrenamiento fue similar al de un campamento de verano -rutina diaria, muchas actividades, y nuevas reclutas que se conocen entre sí.”


Mizguin Emraly, 14. Fotografiada en el puesto de control de la base YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.


Soldada YPJ, Narlene, 20. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Trieb revela que YPJ son muy conscientes de la percepción que América tiene de ellas, “nos preocupa que los americanos piensen que somo terroristas”. Las soldadas del YPJ preguntarían a Trieb ‘¿Qué es lo que piensan los estadounidenses de nosotras?’. “La verdad es,” dice Trieb, “la mayoría de occidentales no ha oído hablar de YPJ. Era muy duro tener que decirles eso. Porque para ellas, han estado luchando en esta guerra todos los días durante casi tres años, así que estaban conmocionadas al oir de que la mayoría de los estadounidenses no saben que existen”.

Es difícil decir exactamente porqué el gupo es en mayoría no conocido por los americanos y muchos países occidentales, aunque puede que sea en parte debido a que el número de los medios de comunicación occidentales en Siria ha disminuido. Historicamente, explica Trieb, el “YPJ ha sido apartado de ser informado por los medios occidentales, en parte por miedo a cómo serán representados en Occidente…” El YPJ (y YPG) han sido relacionados fuertemente con otra fuerza de lucha kurfa conocida como el Partido de los Trabajadores de Kurdistán o el PKK y el Departamento de Estado de EEUU, la OTAN y la UE todos han catalogado al PKK como grupo terrorista, principalmente debido a su violencia durante 30 años (1984-2013), en la lucha por su autonomía del Estado de Turquía (miembro de la OTAN). Aunque algunos han señalado el exito del PKK en parar al ISIS, la etiqueta permanece.

Por ahora, el YPJ no tiene respaldo de naciones occidentales, confiando tan solo en su comunidad para proveer fondos y provisiones.

Aún así, las mujeres permanecen en su posición con el YPJ y su misión y su dedicación a proteger a su gente. Ninguna está obligada a quedarse, dice Trieb, y todas las que se unen, permanecen leales. De hecho, nadie firma un contrato (como lo hacen la mayoría de los militares) y pueden marcharse cuando lo eligan. Desde que el YPJ existe con bases voluntarias, muchas de las mujeres no recibe una paga e incluso cuando gente que les apoya les ofrece dinero a cambio por su servicio, “ellas negarán el regalo o lo donarán al YPJ”, afirma Trieb.

El YPJ opera en rotaciones de dos semanas en la línea de frente. Pequeños grupos permanecen en varios puestos de observación a lo largo de toda la frontera de Rabia para mantener el area segura, explica Trieb. Algunas viven en edificios abandonados de la armada iraquí, los cuales, como cualquiera puede imaginar, están destrozados y carecen de lujos. A menudo, francotiradores del ISIS se encuentran sólo a 500 pies de distancia, listos para disparar. Trieb, que hizo estas fotografías usando las paredes ruinosas del edificio como fondo, recuerda tener que duck y correr entre edificios del YPJ para evitar posible fuego enemigo.

Todavía incluso bajo semejantes e intensas condiciones, el YPJ esta siempre “preparadas y listas para el conflicto”, dice Trieb. Continua, “algunas de ellas tenían sus coches personal aparcados afuera del edificio así podían literalmente ‘conducirse’ al conflicto si tenía que ocurrir. No tienen miedo,” dice Trieb, “aunque no deben decir que lo tienen. Ellas consideran el miedo y luego avanzan de todas maneras”

Avinar Kolcer, 26. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Mizguin Ronahi. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Evin Sadak, 20. Fotografiada en la base de entrenamiento de YPJ cerca de Derek City, Siria, Aug. 20, 2014.

Sosen Shingel, 17. Fotografiada en la base de entrenamiento de YPJ cerca de Derek City, Siria, Aug. 20, 2014.

Shavin Bachouk, 26. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.


Hasrat Sahad, 23. Fotografiada en el puesto de control de la base de YPJ, a las afueras de Rabia, Kurdistán, el 7 de Agosto de 2014.

Nota del editor: en las últimas semanas, los ataques al YPJ se han incrementado. Algunas de las mujeres fotografiadas por Trieb han sido heridas y algunas de ellas han sido capturadas por el ISIS.