[ROJAVA] ENTREVISTA CON LAS “FUERZAS GUERRILLERAS INTERNACIONALES Y REVOLUCIONARIAS DEL PUEBLO (I.R.P.G.F)

Se ha creado el primer batallón anarquista en Rojava, y con ello un nuevo llamamiento a las revolucionarias anarquistas de todo el mundo para unirse a él. “Rojava Solidarity NYC” (RS NYC) realizó una entrevista con los miembros de la IRPGF sobre cómo empezaron, cómo han experimentado la vida revolucionaria y sobre las posibilidades para los anarquistas cuando una región autónoma apoya al movimiento.

https://youtu.be/boEHCIugp9k

¿Qué os hizo decidir venir a Rojava?

Decidimos venir a Rojava para defender la revolución social en curso que se está desarrollando aquí y en una región más amplia. Queríamos apoyar la revolución no sólo con palabras y eventos solidarios, sino con nuestra presencia física y nuestras vidas. El enfoque principal de la revolución en la liberación de la mujer y la ecología son vitales para cualquier revolución liberadora, por eso no sólo la apoyamos y defendemos, sino que también tratamos de propagarla. Por otra parte, queremos aprender tanto como podamos sobre las tácticas y las prácticas de los distintos partidos Apoístas (seguidores de Abdullah Ocalan, Apo) y comunistas, así como crear un espacio para las militantes anarquistas en la revolución.

¿Cómo véis vuestro papel en Rojava? ¿Ha cambiado la implicación de cada miembro desde vuestra legada hasta la formación de este colectivo?

Nuestro papel en Rojava es primero y primordialmente ayudar a defender y asegurar el éxito de la revolución a nivel social y militar. En segundo lugar, nuestro papel es difundir los principios y la teoría anarquistas a través de programas de educación e intercambios con comunas locales y colectivos. Nos vemos a nosotros mismos aquí en Rojava como una parte constituyente del proyecto de Confederalismo Democrático y llevamos a cabo cualquier trabajo necesario para lograr las metas y objetivos del proyecto revolucionario.

Cuando vinimos aquí con estas ideas y principios, vimos y entendimos la riqueza y la complejidad de la revolución y de la gente, no sólo en el sentido analítico, sino también en el sentido emocional. Por ejemplo, hemos aprendido un nuevo concepto de compañerismo que no se pdría desarrollar nunca en sociedades individualistas. Esto ha permitido a nuestra comprensión de la revolución ser mucho más matizada y completa que cualquier revolución de sofá intente criticar desde lejos.

¿Cuáles son las características o prácticas que habéis encontrado en Rojava que ejemplifican la revolución para vosotras?

Una de las principales características y prácticas que ejemplifican la revolución y sus ideales incluye el “Tekmil”, que es la práctica revolucionaria de crítica y autocrítica implementada dentro del PKK por Öcalan y utilizada ahora en las instituciones revolucionarias, tanto en las esferas sociales como en las militares. El tekmil es utilizado para varios propósitos: para asegurar que la gente progrese ella misma y con sus relaciones, y como herramienta para resolver diferencias y tensiones de una forma efectiva y sana, para mantener las metas de un horizonte revolucionario compartido en la primera línea de la lucha, y para cortar las relaciones jerárquicas que se puedan formar dentro de los grupos autónomos. Otras características principales son la vida colectiva, la defensa y empoderamiento de la mujer, la defensa del pueblo, el pluraliamo (étnico y religioso), los esfuerzos para superar conflictos étnicos (reconciliación), y la política como parte integral de la vida de muchos.

Todas estas características han trabajado juntas para posibilitar que una población heterogénea de personas no sólo se liberen y defiendan ellas mismas, sino que también trabajen para solventar conflictos que amenacen su propia solidaridad. Para nosotras, este tipo de lucha contínua para hacer avanzar la emancipación de todo es lo que significa ser revolucionario.

¿Cómo veis la revolución de Rojava en relación con las luchas anarquistas en el mundo?

La revolución de Rojava, al igual que la revolución de Chiapas en los años 90, es de pueblos indígenas que no solo se levantan contra colonizadores e imperialistas, sino que intentan trascender el capitalismo y el Estado-nación. La revolución de Rojava y sus principios están en consonancia con los del anarquismo y aporta esperanza a otras comunidades indígenas del mundo que están luchando contra su opresión y por su liberación. Por ejemplo, Sehîd Kawa Amed (Sehîd significa mártir en kurdo) fue un nativo americano y activista NoDAPL que viajó a Rojava para mostrar su solidaridad con la revolución y que finalmente dio su vida por la causa. Es gente así la que muestra la interconexión de las luchas indígenas y las anarquistas en el mundo y nos llena a nosotras de inspiración y determinación para mantener viva la lucha.

¿Cuáles son las mayores metas de esta organización?

Más allá de apoyar y defender la revolución en Rojava, nosotras como IRPGF perseguimos hacer avanzar la causa anarquista a lo largo del planeta y continuar la lucha armada hasta la revolución mundial. Al mismo tiempo, aspiramos a crear una base de entrenamiento en la región para que vengan anarquistas específicamente, entrenen, y se preparen para la revolución tanto aquí como en su tierra. Nosotros esperamos que esta base sirva como un espacio colectivo donde las anarquistas puedan venir a aprender una variedad de técnicas revolucionarias, que vayan desde lo social hasta la guerrilla. Asimismo, con la creación de este grupo, queremos inspirar a más anarquistas para que vengan a la región y demuestren una solidaridad física con la revolución.

Para aquellas anarquistas que no puedan venir por razones que se escapen a su control, esperamos que puedan seguir apoyándonos a nosotras y a los movimientos revolucionarios del mundo a través de acciones de solidaridad local y otros recursos creativos.

¿Cuáles serían los resultados ideales para IRPGF?

Los resultados ideales primero incluyen el éxito de la revolución en Rojava y la propagación de la revolución anarquista y de la insurrección en todos los barrios del mundo. Asimismo, una base anarquista que pueda actuar como centro de entrenamiento y vida revolucionaria para un futuro previsible sería también ideal. Os vemos a todas en Rojava.

¿Cómo llegasteis a la conclusión de que debíais formar este grupo?

Durante la Guerra Civil Española, decenas de miles de voluntarios internacionales y revolucionarios viajaron a España desde sitios tan lejanos como China para mostrar su solidaridad y dar sus vidas por una revolución que desafortunadamente fracasó. Durante la Guerra Civil Siria de hoy, menos de un millar de revolucionarios internacionales han venido a apoyar y defender la revolución social que está teniendo lugar en Rojava. Nosotras nos preguntamos a nosotros mismos: ¿Cómo puede ser que en la era del Internet, del transporte aéreo, y de este mundo enormemente interconectado haya semejante falta de solidaridad internacional? Hemos escuchado críticas de aquellos que alaban de boquilla a la Guerra Civil Española, intentando culpar a quienes viajan a Rojava con términos como “aventureros”, “imperialistas”, “racistas”, y mucho más. Sin embargo, son precisamente aquellos que dirigen semejantes críticas, sin mostrar su solidaridad física aquí en Rojava, los verdaderos racistas, islamófobos e imperialistas. En vez de arriesgar su confort, su privilegio y su cerveza artesana, ellos permanecen en el sofá, disfrutando de los comodidades materiales de las que les proveen los poderes coloniales e imperialistas que han creado los monstruos fascistas en esta región. De este modo, llegamos a la decisión de crear este grupo con el fin de llenar ese vacío.

¿Ha habido alguna situación o anécdota que haya reafirmado vuestra impresión o compromiso con el proyecto revolucionario de Rojava?

Una de las situaciones más intensas ocurrió cuando uno de nuestros compañeros estaba siendo alojado por una familia y una mujer de la familia comenzó a contarle a éste sobre su experiencia cuando recibió educación al involucrarse en una Mala Jin (Casa de Mujeres). Ella relataba cómo esto cambió su vida, cómo fue capaz de revolucionar su percepción de ella misma como persona, y cómo se le abrió un mundo de posibilidades. Sus ojos cuando contaba esto es algo que nuestro compañero nunca olvidará. Aun así, nuestro compañero apunta que la mayor parte de lo que uno experimenta del espíritu revolucionario en el día a día y aquellos momentos de verdadera liberación no vienen de las instituciones que han sido estructuradas desde los cambios culturales que han ocurrido, y que es casi imposible describirlo con palabras.

Otro hecho ocurrió en la víspera del Newroz (año nuevo kurdo). Por la noche, las calles de la ciudad estaban llenas de fuegos, normalmente consistentes en neumáticos ardiendo. La gente estaba reunida alrededor de ellos coreando, cantando y bailando. Este era el día que durante décadas había sido reprimido y prohibido a los kurdos en Siria y Turquía. Ahora era celebrado abiertamente como el día de la expresión cultural y de la liberación con gran alegría y entusiasmo. Mientras nosotras estábamos conduciendo por la ciudad en nuestra camioneta pick-up saludando con la mano, gritando y ocasionalmente disparando al aire los Ak-47 con nuestros compañeros, apareció un gran convoy de coches. Estaban llenos de gente asomada por las ventanillas e incluso en el techo de los vehículos ondeando banderas, cantando y gritando. Algunos disparaban balas trazadoras con sus armas, ya que no había fuegos artificiales para el festival. Nosotros rápidamente nos unimos al convoy y condujimos por la ciudad durante horas tocando la bocina, saludando a la gente reunida en las calles o a la gente que miraba desde sus balcones y ventanas y hacía sonar música revolucionaria. Por la tarde tropezamos con una gran hoguera con muchos jóvenes que se cogían las manos, y saltaban arriba y abajo mientras cantaban y bailaban. En frente de la hoguera había un grupo de chicas jóvenes de todas las edades que alzaban sus manos con el símbolo de la victoria y saltaban gritando: ¡Jin, jiyan, azadî!” (mujer, vida, libertad). Algunos de nuestros compañeros se emocionaron al ver gritar a las chicas con tanta alegría y libertad.

Finalmente, una escena que no se puede dejar de mencionar es aquella de la ceremonia por tres şehîd (mártires). Uno era compañero internacional y los otros dos eran locales. Aunque sólo eran dos personas de la región quienes habían caído, el pueblo entero y la gente de los pueblos cercanos vinieron al la ceremonia. Todo el mundo venía con sus diversos estandartes de las YPG, YPJ y sus relativas banderas, todo mientras gritaban poderosos cánticos como “Şehîd Namirin!” (¡los mártires no mueren!) o “Bi can, bi xwîn, em bi te re ne ey şehîd! (¡con el alma, con la sangre, estamos contigo mártir!). Vinieron juntos, lloraron juntos, y experimentaron la muerte de un ser querido juntos. Esto es debido a que la muerte es aún evento muy comunal aquí; la gente sabe que una muerte en la comunidad no sólo afecta al individuo, sino que afecta a todos porque cada individuo forma parte del todo. Además, ellos entienden la necesidad de la solidaridad física con los demás, verdaderamente ejemplificada por la presencia de las HPC (milicias de defensa de la comunidad), consistentes principalmente por mujeres dispuestas a defender su comunidad de cualquiera que intente violar su autonomía.

Vivencias y anécdotas como éstas no sólo nos recuerdan por qué combatimos, sino que también nos llenan de la esperanza de que la revolución continúe floreciendo en la región y se propague al resto del mundo.

¿Qué veis como la mayor amenaza para la revolución?

Las mayores amenazas para la revolución vienen por varios frentes: las fuerzas contra-revolucionarias, las fuerzas imperialistas y/o coloniales como Turquía, EEUU, Assad, Rusia, Iran y Barzani; el sectarismo étnico-religioso; y un desenlace liberal de la revolución. Como anarquistas individuales y como colectivo bajo el nombre de IRPGF, combatiremos estas amenazas y haremos todo lo posible por asegurar su destrucción si atacan la revolución. Para cualquier anarquista interesado en formar parte de IRPGF, éste es un requisito.

¿Cómo os gustaría situar las IRPGF en relación con las luchas internacionalmente?

Desde Chile hasta Grecia, han surgido grupos anarquistas y han repondido a la llamada de la lucha armada. En otras áreas donde la lucha armada no es aún posible, los anarquistas han desarrollado de forma creativa infraestructura y proyectos que encaran asuntos sociales cuando nadie más lo hacía. Nosotras nos vemos a nosotras mismas como parte estos extensos movimientos anarquistas y extendemos nuestro apoyo y solidaridad a los anarquistas que actualmente luchan tanto dentro como fuera de los confines del Estado. También expresamos gloria y honor a las bravas anarquistas de todo el mundo que han dado sus vidas por derrotar la opresión en todas sus formas.

A largo plazo, esperamos crear una red de grupos anarquistas armados en todo el mundo que puedan llevar a cabo una lucha conjunta contra el capitalismo y el estado.

¿Ha cambiado el venir a Rojava vuestra visión sobre la naturaleza de la lucha anarquista?

La lucha anarquista sin una práctica no es una lucha. Por lo tanto, con un entendimiento unificado de la teoría y la práctica necesario para la revolución, hemos visto cómo tomando las armas cambia la lucha y nuestra relación con ella y con otras. La grave falta de apoyo anarquista internacional es tan lamentable como indicativo de un gran problema dentro del movimiento anarquista, la falta de voluntad para verdaderamente poner la vida de uno en la línea de la lucha. Así, más allá del auto engaño, la desilusión y las auto-complacientes políticas anarquistas, está la verdad de la lucha; la verdad de que para cambiar el mundo uno debe querer arriesgar su vida, su comodidad y sus privilegios. Lo que esto implica es por supuesto relativo al área en la que te organizas. Por ejemplo, si la gente de tu área está sufriendo fuertes redadas, comienza saboteando esas redadas con todos los medios posibles. Si las mezquitas están siendo atacadas por ultraderechistas, forma grupos para ayudar a prevenir tales ataques y expulsar a los fascistas de la zona. Coge un arma si es necesario. Sitúate en frente de un arma si es necesario. Si uno no está preparado para ello, en nuestra opinión, no puede hacerse llamar revolucionario.

¿Qué tipo de prácticas y técnicas recomendaríais a los revolucionarios anarquistas para un desarrollo que les ayude a avnzar en la lucha?

justConsiderando que la revolución estará compuesta tanto del aspecto social como del militar, sugerimos una preparación adecuada y mayor para la lucha, la gente tiene que aprender a vivir de forma colectiva y desarrollar habilidades para llevar a cabo una lucha armada. Esta es precisamente la razón por la cual vemos como algo imperativo crear una base en la región donde los anarquistas puedan viajar y hacer justamente esto.

Hay muchos grupos ahora mismo en todo el mundo intentando importar las prácticas de la revolución de Rojava a casa. ¿Qué tipo de consejo les daríais?

Primero, un consejo es ser consciente del contexto local y desarrollar programas específicos para los contextos históricos y actuales. Segundo, para derrotar la alienación impuesta por el Estado y el Capital, es importante encontrar una vía para elaborar formas de gastar el tiempo con los demás que mantenga relaciones verdaderamente revolucionarias.

Experimentar la vida comunal es una parte esencial de la existencia en Rojava y un factor clave en la habilidad de la gente para levantarse continuamente y defender a los demás cuando es necesario. La gente aquí se preocupa por quienes les rodean en un sentido mucho más profundo que el concepto capitalista de pisar al de al lado. Para recrear este sentido de comunidad en sociedades occidentales primero tenemos que revolucionarnos a nosotros mismos y nuestras relaciones con las demás. Hay que acabar con los llamamientos en las redes sociales. Hay que acabar con los egos infundados y la fanfarronería. Estas actitudes no han hecho más que estancar el movimiento. Bájate al nivel de quienes te rodean, comienza a percibir el movimiento como algo más que estimular tu auto-estima, y lucha. Hasta que esto no suceda, una revolución no será posible. Así que, pasa tiempo con los demás. Si ves problemas en la actitud de tus compañeros, dirígete a ellos como a un grupo que se preocupa del progreso de los demás como personas revolucionarias, mejor que subirlo al Facebook y denunciarlo públicamente. Cread grupos que capaciten a la gente para comenzar a confiar en los demás en vez de en el Estado. Ve a conocer a tus vecinos y sus problemas. No pienses en ti mismo como algo mejor o separado de la muchedumbre, porque una revolución real tiene que surgir de la gente. Mantened asambleas de barrio que permitan el desarrollo de proyectos para las necesidades locales y ofreced vuestras vidas a los demás. Desarrollad milicias de defensa descentralizadas que puedan ir a la guerra contra el Estado y sus lacayos (maderos, nazis, etc.). En resumen, este es el tiempo en occidente en el que el anarquismo triunfará o fracasará completamente, y el camino que éste tome está en nuestras manos.

¿Cuáles son las mejores formas, para la gente que está en casa, de unirse a vuestra misión y apoyar vuestro trabajo?

Por supuesto, la mejor manera para los anarquistas que están en casa de unirse a nuestra misión y trabajar, sería venir a Rojava y unirse a la lucha directamente. Sin embargo, somos muy conscientes de que esto no es posible para todo el mundo y entendemos la necesidad de formas de apoyo desde lejos. Una forma simple y fundamental sería crear un grupo de solidaridad con Rojava y ayudar recaudando fondos para nuestras provisiones militares y sanitarias. El desangramiento es el asesino número uno aquí, y los coagulantes sanguíneos como el “cellox” tienen desafortunadamente un corto suministro. Esto y extender la información sobre la revolución y sobre la participación anarquista en ella es de gran ayuda. Por supuesto, continuando el avance del movimiento anarquista en tu propio barrio y luchando codo con codo con los oprimidos en donde te encuentres también ayudará a la misión y el trabajo global del anarquismo.

Entrevista realizada por «Rojava Solidarity NYC»

Fuente: Kurdish Question

Traducido por «Rojavanoestasola»